El Bloque : Comentarios no existe

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Keeway TXM 200 Supermoto: escalón arriba
 

Keeway TXM 200 Supermoto: escalón arriba

19-12-2011

De la mano de Zanella, Keeway -marca que ya cosecha éxitos en otros mercados- desembarca en nuestro país. En lo que respecta a terminaciones y calidad de componentes, esta TMX 200 Supermoto se ubica un escalón por encima de la media. Probamos en exclusiva lo que será "el caballito de batalla" de esta nueva firma.

 

Keeway nació en Hungría hace más de 10 años y, a lo largo de esta década, logró establecerse con grandes argumentos en aproximadamente 50 países de todo el mundo. Hoy, dueña de la fábrica italiana de motocicletas Benelli, incorpora el diseño de esta centenaria firma en su línea de productos. Todos los modelos de la flamante marca están diseñados y desarrollados en el CentroStyle de Benelli, en la localidad de Pesaro, al este de Italia, muy cerquita de San Marino. Keeway llega a Argentina para producir sus motocicletas y establecerse como el primer fabricante local de motos de alta cilindrada. Para esto, ya posee una planta industrial en el partido de Moreno, Provincia de Buenos Aires. La marca cuenta con la cooperación de Zanella para la comercialización de sus productos que suma su red de concesionarios premium al canal de ventas de Keeway.

Keeway ingresa fuerte en nuestro país con una cartera de productos acotada, pero que veremos crecer paulatinamente. La firma posee una variada gama para todos los gustos que abarca varios segmentos e incluye motorizaciones de distintas cilindradas. Para arrancar, se han enfocado en modelos cuyo nicho de mercado está en auge, como ser las naked y las supermoto. El máximo exponente de la marca para este segundo nicho ha pasado por nuestras manos, gracias al cual pudimos apreciar el buen hacer que pregonan sus responsables. De seguir por este camino, les espera un futuro muy prometedor.

Diseño novedoso
La Keeway TXM exhibe una estética que sale de lo normal. Combinando rasgos de ingeniería Italiana, esta Supermoto mezcla líneas angulosas y agresivas en su frontal con otras más suavizadas y redondeadas en su parte trasera. De frente es fácil reconocerla como tal. El faro presenta formas novedosas en la óptica, mostrando una superficie partida en dos. La máscara que lo envuelve sigue las líneas, extendiéndose hasta los barrales de la horquilla y ocultando todo el cableado que se expande hasta el sector de los mandos. El guardabarros delantero, elevado y con forma de "pico de pato", es característico en este tipo de motos. La llanta delantera está muy bien lograda, es de aleación ligera y finos rayos. En su lado izquierdo monta un disco de freno del tipo "lobulado" con una pinza de dos pistones pintada en un deportivo color rojo. Las luces de giro delanteras (al igual que las traseras) albergan una tulipa transparente y sobresalen lo justo para evitar que sean víctimas de roturas ante una caída.

El depósito de combustible recuerda a algunos presentes en modelos enduro, pero a diferencia de éstos posee la superficie plana para albergar una tapa de aleación rasante con bisagra. Un buen detalle. El tanque está flanqueado por dos aletas que hacen las veces de embellecedoras y de canalizadoras de aire hacia el motor. Los plásticos que le dan forma son realmente buenos, con una superficie rugosa y novedosa para el sector. La parte mecánica se deja ver a medias, dado que las aletas del depósito y la quilla la disimulan bastante. Además, el motor está pintado en gris oscuro.

El asiento es muy ancho y muy confortable por tratarse de una supermoto. Se nota que en Keeway quisieron potenciar la faceta turística más que la deportiva, ya que a la hora de "montarse" se podrán recorrer varios cientos de kilómetros sin notar cansancio. También, su gran y robusto portaequipaje trasero evidencia esa tendencia turística, dado que se puede instalar un baúl tipo top case sin esfuerzo ni necesidad de anclajes especiales. Por último, hay que destacar el grupo óptico trasero de generosas dimensiones y unas formas muy particulares, quizás nunca antes vistas en una moto de este tipo.

Novedades en el motor
Una de las características que más se resalta de la TXM es el motor. Si bien se trata de un clásico monocilíndrico SOHC de dos válvulas, cuenta con varios aditamentos en su interior que lo hacen más eficiente. El grupo termodinámico cuenta con un pistón de falda corta que reduce notablemente la fricción y, por consecuencia, las vibraciones. Las válvulas y los respectivos empujadores fueron fabricados en aleación de aluminio para disminuir su peso y lograr aperturas más rápidas. También se trabajó en las levas, logrando un cruce que favorece la entrega de potencia a medio régimen, la banda de utilización más frecuente para una moto urbana de este tipo. Todo tiene como objetivo final una performance de marcha más agradable, algo que realmente lograron.

Al arrancar el propulsor, se nota fehacientemente su baja rumorosidad y la ausencia total de vibraciones. Responde de forma inmediata a los impulsos sobre el acelerador y, lo mejor, continúa haciéndolo realmente bien, con una suavidad pocas veces vista en un monocilíndrico de origen chino. El embrague es todo dulzura y suavidad. También fue objeto de estudio, posee un diseño de componentes internos más livianos que mejora el acople de los discos y logra esa sensación de precisión que tanto se agradece. Sin embargo, la caja de cambios no está a la altura de las circunstancias. El tacto es duro y cuesta demasiado enlazar las marchas. Durante la prueba tuvimos que hacer excesiva fuerza para poder insertarlas, sobre todo cuando circulábamos a alto régimen en plan de conducción deportiva. ¿Aceite de dudosa calidad? Puede ser. ¿Escaso ablande de la unidad? También es probable, ya que se trató de un ejemplar con escasísimos kilómetros recorridos. Lo concreto es que encontrar el punto muerto nos demandó más tiempo y dedicación que lo esperado.

El acelerador se mostró muy correcto, con un recorrido justo que no causa esfuerzos extras de la muñeca derecha. Los frenos, por su parte, respondieron con nota alta, destacándose el trasero por un mordiente progresivo y un poder de frenado acorde para el peso y la potencia de la moto. El disco delantero también ayuda, pero no se mostró tan eficaz como el posterior, algo que seguramente mejorará con el paso del tiempo y un uso más intensivo.

Correctísima
Circular con la TXM 200 por la ciudad es una delicia. El puesto de mando tiene todo al alcance de la mano para que el piloto pueda moverse con absoluto control. La posición de manejo es erguida, con los brazos descansados y las piernas no demasiado flexionadas. Es posible sentarse bien adelante, prácticamente sobre el depósito de combustible, gracias a las generosas formas del asiento. Así se logra un control muy preciso del tren delantero que resulta vital a la hora de tomar curvas a alta velocidad con un acusado grado de inclinación. Basta una leve insinuación al manillar para que la supermoto entre en la trazada. Ayudándose con el brazo de palanca ofrecido por su ancho manillar, y gracias a su buen reparto de pesos sale muy rápidamente de la maniobra. El recorrido por autopista fue una experiencia saludable porque nos dejó exprimir a fondo las bondades del propulsor y disfrutar de la mencionada calidad de marcha. La relación de los cambios está orientada a un uso en ruta, ya que permite estirar los cambios lo suficiente como para lograr empuje en casi todos ellos. Por supuesto que el viento pasa factura, dado que la protección aerodinámica es casi nula. El minimalista tablero está incrustado en la carcasa que cubre el faro, casi en posición horizontal, por lo que no deja espacio para ocultarse. Así y todo, la Keeway marcha estable en línea recta, acercándose progresivamente a su tope de velocidad máxima en torno a los 125 km/h. Gracias a un consumo contenido y a un depósito con capacidad de 17 litros, la autonomía es elogiable y posibilita planear viajes de largos recorridos con paradas espontáneas para reponer combustible.

Otra de las cualidades dinámicas de la TXM 200 viene dada por los amortiguadores. Seguramente heredados de algún modelo de enduro, tienen un recorrido bastante pronunciado que nos obligó a abusar de ellos para que hagan tope. Su calidad está fuera de toda duda y ofrecieron un comportamiento sobresaliente durante toda la prueba. Por otra parte, si bien los espejos no vibran por el buen hacer del motor, la superficie de visualización es relativamente pequeña y cuesta un poco obtener información sobre lo que sucede a espaldas del piloto. En contrapartida, el diseño es genial, muy deportivo (sobre todo los soportes) y novedoso.

En breve estará disponible en los concesionarios este modelo como así también las otras novedades que Keeway ya tiene preparadas. Algunas de ellas las pudimos observar en vivo y en directo en la última edición de ExpoMotoShow (cuya cobertura completa la encontrarán algunas páginas más adelante...). Por el momento, esta TMX 200 (cuyo precio aún no fue develado por los representantes de la compañía) será la puerta de entrada para la nueva marca, prometiendo subir un peldaño más en la empinada escalera de la calidad, performance y prestaciones. Algo que el mercado viene reclamando desde hace tiempo.

Positivo:
Imagen de marca
Diseño general
Calidad de componentes
Confort de marcha
Suavidad del motor

Negativo:
Caja de cambios muy dura
Freno delantero justo
Tablero minimalista
Espejos con poca superficie
Diseño del caño de escape

Datos Moto:
Fabricante: Keeway by Zanella
Precio: n.d.
Garantía: 1 año o 12.000 km
Colores: Negro

MOTOR
Tipo Monocilíndrico vertical, 4 tiempos
Distribución SOHC, 2 válvulas
Alimentación Carburador de tiro directo
Refrigeración Mixta aire-aceite
Diámetro x carrera 62,5 x 62,2 mm
Cilindrada 197 cc
Potencia 13 CV a 7.500 rpm
Torque 1,4 kgm a 5.500 rpm
Relación de compresión n.d.
Encendido Electrónico por CDI
Arranque Eléctrico
Lubricación Cárter húmedo
TRANSMISION
Caja 5 velocidades
Embrague Multidisco en baño de aceite con mando manual
Transmisión primaria Cascada de engranajes
Transmisión final Cadena de retenes
CHASIS
Configuración Simple cuna en tubo de acero redondo
Inclinación de la dirección n.d.
Avance n.d.
SUSPENSIONES
Delantera Horquilla convencional hidráulica sin regulación
Recorrido n.d.
Trasera Monoamortiguador progresiv
Recorrido n.d.
FRENOS
Delantero Disco simple tipo Wave de 260 mm
Trasero Disco simple tipo Wave de 240 mm
RUEDAS
Llantas De aluminio y múltiples rayos
Neumático delantero 90/90 R17
Neumático trasero 110/80 R17
DIMENSIONES
Largo / ancho / alto 2.080 / 800 / 1.270 mm
Altura asiento 785 mm
Distancia entre ejes 1.330 mm
OTRAS CIFRAS
Tanque de combustible 17 litros
Peso 135 kg
Velocidad máxima 125 km/h (estimada)
Consumo promedio 3,3 l/100 km

 

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