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Prueba: Zanella Styler 250 Cruiser Fangio
 

Prueba: Zanella Styler 250 Cruiser Fangio

29-11-2011

Zanella ingresa de lleno en el mercado de los grandes scooter con este fabuloso 250. De logrado diseño y buenas prestaciones, conjuga un buen confort de marcha con un funcionamiento preciso. Probamos la flamante edición especial Fangio.

 

Dado el éxito de la versión 125 cc, Zanella decidió continuar indagando en este interesantísimo segmento e incorporó a su gama de modelos un Styler 250. Con una cuidada carrocería, un tamaño general considerable y un motor de buena tecnología y potencia, este scooter se posiciona en la gama alta de la marca. El público destino de esta moto es aquel que busca un vehículo moderno, espacioso y confortable para moverse por la ciudad, con buena capacidad de carga y consumo contenido, pero que no se quede "escaso" en prestaciones cuando se exploran viajes de corta y media distancia. Manejamos la versión limitada de este nuevo modelo, denominada Fangio, y que incluye una decoración especial para la ocasión.

Como todo maxi scooter de cilindrada media-alta, el Styler tiene unas dimensiones considerables. Sorprende su ancho, como así también las generosas formas del asiento. Los diferentes plásticos que componen la carrocería están acoplados en armonía y muestran un diseño que, si bien está visto en algunos otros modelos, aparecen particularmente muy conjugados en esta Zanella. Otro de los aspectos que llama la atención es, justamente, la decoración especial de la versión limitada. Prácticamente todas las fibras del scooter están recubiertas por un vinilo símil fibra de carbono que le da un acabado espectacular. Cabe destacar que la calidad del vinilo es excelente, de lo mejorcito que se puede encontrar en el mercado.

Con un frontal más que imponente, gobernado por dos grandes ópticas rasgadas que contienen cuatro proyectores halógenos en su interior, será muy fácil identificarlo. Además, una segura conducción nocturna está garantizada. Los giros también se integran en las ópticas, dando un aspecto muy limpio. El parabrisas es alto, pero no lo suficiente como para proteger totalmente al piloto. Su filo superior queda ubicado justo en el mentón del casco, por lo que puede generar algunas turbulencias molestas a altas velocidades. Basta con agacharse un poco y se soluciona el problema, pero quizás sea un elemento que requiera un poco de trabajo en el futuro como para mejorarlo.

Como en la mayoría de los scooter de bajo costo, la viga principal del chasis pasa justo debajo de la columna de dirección, con lo cual no se pudo diseñar un piso plano. Así y todo, este sector fue muy bien resuelto ya que se aprovecharon las formas para integrar el depósito de combustible, que se sirve de su tapa de carga quitando primero una tapa plástica con cerradura. De esta forma, el centro de gravedad queda bastante bajo, ayudando a la maniobrabilidad del scooter sobre todo a baja velocidad. Dispone de un amplio espacio para colocar los pies gracias a que cuenta con sendas plataformas para tal fin. Su grip está asegurado, dado que traen atornilladas unas placas de chapa estilo industrial en un suave tono color aluminio. El pasajero cuenta con unos pedalines rebatibles, pero que no presentan goma en su superficie.

El asiento es quizás uno de los mejores del mercado. Con un mullido confortable, tiene unas aceptables dimensiones para transportar dos personas sin problemas. La plaza del pasajero goza de un pequeño apoyo lumbar que marca el límite final del asiento. La zona anterior se vio adelgazada para facilitar la movilidad de las piernas y permitir un mejor acceso al suelo. El pasajero también cuenta con un cómodo respaldo, que es totalmente desmontable para posibilitar la instalación de un baúl tipo topcase. También dispone de unas ergonómicas asas en aluminio pulido.

Toda la superficie del asiento está cuidadosamente tapizada mezclando cuerina y material antideslizante. Exquisito.

Al igual que en el sector frontal, para rematar la parte trasera se hizo hincapié en el grupo óptico. El Styler 250 exhibe un impresionante piloto de luces LED, que funcionan tanto para posición como para stop. Los giros están integrados en los laterales y llevan una óptica transparente. Se trata de un muy buen trabajo de Zanella en este apartado, que suma así muchos puntos en seguridad y conducción nocturna. El toque deportivo viene dado por el tono rojo de las pinzas de freno, un detalle que se está volviendo habitual en la marca. Walter Steiner, presidente de la compañía, comentó durante la ceremonia de lanzamiento que "sabiendo que este año era el centésimo aniversario del nacimiento de Juan Manuel Fangio, y conociendo el vínculo que lo unió con el fundador de Zanella, no dudamos en crear con nuestro equipo una edición especial de motos que llevara su nombre, para honrar a ese gran deportista que con sus logros vive en nuestra memoria".

Suavidad y confort
El asiento es bajo, lo que hace extremadamente fácil la tarea de subirse a la moto. El puesto de mando es muy completo. El manillar es amplio y los puños son confortables y deportivos, con un grip sobresaliente y unos pequeños contrapesos. El resto está cubierto por una carcasa plástica que es habitual en estos vehículos. Nada que destacar ni nada que objetar de los conmutadores: prácticos, funcionales y con un diseño clásico.

El tablero es del tipo automovilístico y está formado por dos esferas grandes centrales para tacómetro y velocímetro, y otras dos más pequeñas para temperatura y capacidad del depósito de combustible. El funcionamiento es totalmente analógico, incluyendo únicamente una pequeña pantalla LCD para el reloj horario. La visibilidad de los dígitos es óptima, con un tamaño justo que los hacen muy legibles.

Notamos extremadamente fácil la tarea de regular los retrovisores, dado que vienen anclados al manillar y no al carenado. La visibilidad que ofrecen es digna de elogios, sumando un punto más en la conducción segura. El arranque del motor es rápido y efectivo. En ralentí y en frío, se advierten algunas vibraciones que hacen temblar el manillar, algo totalmente habitual en motores con embrague centrífugo. Así y todo, causa cierta sensación de incomodidad. Pero es de destacar que la carrocería está muy bien integrada y no produce ruidos molestos. La posición de manejo es confortable, con el torso vertical y las piernas descansando sobre las plataformas. El radio de giro es bastante escaso. Si hay que salir hacia atrás ayudándose con las piernas, se necesitarán varias maniobras para lograrlo. Sin embargo, como veremos más adelante, no será un problema circulando normalmente.

La aceleración es progresiva desde bajas vueltas. Esto controla las vibraciones en forma efectiva, pero irremediablemente hay que acelerarlo a fondo si se quiere salir contundentemente desde los semáforos, en una maniobra que no será beneficiosa para el consumo. El motor gira redondo siempre, con el empuje característico de los propulsores de cuarto de litro. El embrague es rápido y libera la potencia al instante, obedeciendo las órdenes del puño derecho. A baja velocidad es ágil, debido en parte a un correcto reparto de pesos y al diminuto diámetro de las ruedas con respecto al chasis. Se puede zigzaguear en el transito sin problemas, siempre teniendo en cuenta las dimensiones generales y el considerable peso (de aproximadamente 165 kg en orden de marcha). Si bien es un scooter ancho, las puntas del manillar no sobresalen demasiado y permiten "colarse" por esos huecos que dejan los autos.

Paño de sobra
Dado el porte del vehículo y la potencia del motor, la autopista no será un ambiente hostil. Se puede mantener una velocidad de crucero aceptable, siempre con total calma y un muy buen andar. Pero cuando se busca la velocidad máxima permitida comienzan las molestas turbulencias en el casco a causa de la disposición de la pantalla derivabrisas. Sin embargo, luego de unos kilómetros recorridos esta cuestión se hace costumbre y la sensación "desaparece".

Otro de los inconvenientes causados por el viento es consecuencia del diseño lateral de scooter. Es prácticamente cerrado y, como el piloto se integra muy bien en las formas, las ráfagas laterales pueden ser peligrosas, ya que sacuden la moto con mucha fuerza. Por esto, recomendamos estar siempre alertas y bien concentrados en el manejo, más allá de que el Styler invite siempre a una conducción relajada. Las curvas se negocian naturalmente, permitiendo plegadas deportivas. La tenida es estable, pero se descompensa un poco ante la presencia de un bache, ya que el recorrido de las suspensiones es algo corto. Nada que objetar dada la naturaleza de la moto y el ámbito para el cual fue diseñada.

La frenada se fía a dos discos, uno por eje, ambos con pinza de dos pistones. Las palancas para accionarlos son grandes y permiten ser utilizadas con varios dedos, lo que posibilita ejercer más fuerza sobre ellas. La frenada es limitada en los primeros milímetros del recorrido, pero se va acentuando a medida que se presiona con más firmeza, deteniendo el scooter en forma controlada y progresiva. Si bien esto es correcto, hay que tenerlo en cuenta siempre, dado que este equipo de frenos no ofrece una detención inmediata.

El hueco bajo el asiento es extremadamente grande y puede albergar dos cascos integrales y algunos objetos más como cuadernos o computadoras portátiles. Además, posee dos prácticas guanteras en el escudo frontal, justo debajo del manillar, que permiten guardar pequeños objetos (como las monedas para el peaje o alguna llave). Desgraciadamente no posee cerraduras, por lo que habrá que controlar su contenido si se lo deja estacionado en lugares públicos. Incorpora de serie un caballete central que facilita las tareas de mantenimiento.

Zanella comercializa este scooter en tres gamas cromáticas diferentes, con base blanca, base negra o base roja. La versión limitada Fangio que ilustra esta nota cuesta 19.990 pesos y viene únicamente con base negra y el exclusivo recubrimiento de vinilo símil fibra de carbono. Según informaron los directivos de la empresa durante la presentación de este modelo, en un principio sólo se fabricarán 100 unidades que, por tratarse de un vehículo de alta gama en Zanella, cuentan con la garantía extendida de dos años o 36.000 km que es totalmente transferible.

Positivo:
Calidad de marcha
Dimensiones generales
Asiento confortable
Estabilidad en curvas
Capacidad de carga

Negativo:
Suspensiones cortas
Vibraciones en ralentí
Frenos muy progresivos
Susceptible a vientos laterales
Turbulencias en el parabrisas

Datos Moto:
Fabricante: Zanella Argentina
Precio: $ 19.990
Garantía: 2 años ó 36.000 km
Colores: Negro/símil carbono

MOTOR
Tipo Monocilíndrico vertical, 4 tiempos
Distribución SOHC, 2 válvulas
Alimentación Carburador de tiro directo
Refrigeración Por líquido
Diámetro x carrera n/d
Cilindrada 249,7 cc
Potencia 16,6 CV a 8.500 rpm
Torque n/d
Relación de compresión n/d
Encendido Electrónico por CDI
Arranque Eléctrico
Lubricación Cárter húmedo
TRANSMISION
Caja Monomarcha
Embrague Centrífugo
Transmisión primaria Variador automático CVT
Transmisión final Correa dentada
CHASIS
Configuración Espina dorsal simple baja en tubos de acero
Inclinación de la dirección n/d
Avance n/d
SUSPENSIONES
Delantera Horquilla hidráulica sin regulación
Recorrido n/d
Trasera Amortiguadores con resorte de doble acción
Recorrido n/d
FRENOS
Delantero Disco simple autoventilado con pinza de dos pistones
Trasero Disco simple autoventilado con pinza de dos pistones
RUEDAS
Llantas De aleación liviana y 5 rayos
Neumático delantero 130/60 R13
Neumático trasero 130/60 R13
DIMENSIONES
Largo / ancho / alto 2.070 / 725 / 1.300 mm
Altura asiento n/d
Distancia entre ejes 1.530 mm
OTRAS CIFRAS
Tanque de combustible 12 litros
Peso 155 kg
Velocidad máxima 130 km/h (estimada)

 

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