El Bloque : Comentarios no existe

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Jawa Daytona 350: sabor americano
 

Jawa Daytona 350: sabor americano

26-08-2011

Dentro de las custom de baja cilindrada la línea de Jawa se proyecta como una de las más interesantes en cuanto a calidad, diseño y prestaciones. Se trata de motos cargadas de detalles artesanales que denotan el buen hacer de la marca. Y esta Daytona 350 es un claro ejemplo de ello.

 

Aquellos que buscan una custom, indefectiblemente se topan con un panorama bastante monótono. La oferta en el mercado es amplia, pero la mayoría de los modelos son similares en cuanto a motores y formas, por lo que una mera cuestión de gustos es el factor decisivo a la hora de elegir una de estas motos. En sus comienzos, el mercado se abrió con tímidas cilindradas de 125/150 cc, para migrar luego alguna de ellas hacia los 250 cc. Muchas, incluso, utilizando la misma base de chasis y carrocería. Claro, a quienes estas motos empezaron a quedarle "chicas" no tuvieron más remedio que recaer en una japonesa de al menos 600 cc que, como todos saben, significa un desembolso de dinero muy importante. Por eso hacía falta una moto así. Una moto de bajo costo con terminaciones dignas de un nivel superior, pero, por sobre todas las cosas, con un motor potente que permita realizar cruceros tranquilos a velocidades elevadas por ruta que, al fin y al cabo, es el verdadero espíritu de estas motos.

Jawa introdujo en el país una serie de motos muy interesante. Los más "internautas" ya las conocían de otros países/continentes, dado que están esparcidas por todo el mundo bajo el ala de diferentes marcas. Por ende, era cuestión de tiempo hasta que alguien las comenzara a importar en Argentina.

Minimalismo puro
La protagonista de esta nota es una llamativa moto. Encasillada en el concepto de custom-cruiser, la Daytona 350 se caracteriza por una línea minimalista y fluida. Es grande, larga y muy baja. Exhibe un sinfín de detalles que no estamos acostumbrados a ver en motos de procedencia china, por lo cual nos tomamos un buen tiempo para examinarla de punta a punta y así entenderla.

Las cruiser generalmente adoptan componentes de origen deportivo, para remarcar su carácter y ganar agilidad y precisión. La Daytona también lo hace, con señas de identidad muy puntuales que la convierten en una moto única. Una de ellas está dada por el diseño frontal, protagonizado por una deportiva horquilla invertida de gruesos barrales pintados en negro mate, a tono con muchos otros componentes de la moto y que abandona los cromados para lograr un look más agresivo. La llanta delantera es otro de los elementos que llama la atención. Está realizada en aleación de aluminio y la configuración de multirayos la destaca por la exquisitez de su terminación. Al ser apañada por dos grandes discos de freno del tipo "wave" que a su vez son mordidos por sendas pinzas de doble pistón, la frenada delantera está garantizada.

Tijas, carcasa de instrumentación y manillar también van en negro acentuando el efecto óptico buscado. El tablero posee una cubierta en plástico resistente que aumenta su grosor. Existe un excelente cuidado en lo que respecta al pasaje de cables, con un trabajo armonioso y prolijo. En los extremos del manillar se hallan uno de los pocos componentes que van cromados en esta moto: los conmutadores, de clásico diseño, y con botones grandes y fáciles de accionar. Los puños son de goma, con los extremos terminados en metal cromado. Espejos, palancas de freno y embrague también disfrutan de este baño metálico.

La carrocería de la Daytona está resaltada en color blanco. En el frente, el pequeño y afilado guardabarros continua con la deportividad infundida. El depósito de combustible presenta grandes dimensiones y forma de lágrima (como debe ser). La tapa es de aleación ligera, a bisagra y muy deportiva, cuando generalmente este estilo de motos la traen a rosca y sin llave. De yapa, luce una sobria decoración: una triple línea negra que atraviesa todo el depósito y continúa en el guardabarros delantero, bien a ese estilo Café Racer que tanto gusta. Brillante.

Como comentamos al principio de la nota, el asiento es muy bajo. Esto se debe a las agresivas cotas del chasis, compuesto por una doble cuna completa en tubos de acero redondo y basculante realizado en el mismo material. El tren trasero sigue los cánones de diseño "Hard Tail", no dejando a la vista ningún tipo de suspensión. Sin embargo, existe un monoamoriguador que se ancla en la zona inferior del basculante, justo debajo del motor y en forma totalmente horizontal, regalando un poco de confort a los pasajeros aunque totalmente oculto a la vista. Por supuesto, la rueda trasera es ancha y con un talón importante. Está protegida por una pequeña "aleta" que hace las veces de guardabarros trasero. En este sector se ancla el grupo óptico posterior, de diseño clásico, soportando además la chapa patente. Las cuatro luces de giro pasan desapercibidas por su simple concepción y formas, algo que seguramente los futuros propietarios sabrán mejorar con la ayuda de la industria auxiliar.

Hacia el centro de la moto se puede apreciar el excelente trabajo que se realizó en la parte mecánica, acoplando todos los componentes de forma ordenada y planificada. No hay cabos sueltos ni "injertos" de último momento. Todas las partes están en el lugar donde deben estar y el color oscuro nuevamente se hace presente para hacerlas pasar desapercibidas.

Low Rider
Subir a esta Jawa no requiere esfuerzo alguno. Una vez arriba hay que tener especial cuidado con las maniobras en parado. El peso total del conjunto es para considerar (190 kg), pero sobre todo son las cotas del chasis las que harán que hagamos un poco más de esfuerzo. Con un radio de giro levemente limitado, además del ancho manillar, los movimientos tienen que ser calculados (al cabo, algo típico en estas motos...). La disposición de los mandos se puede catalogar de cómoda. El torso va totalmente recto, con los brazos y piernas bien abiertos y estirados. Esto no beneficia en nada a la protección aerodinámica, dado que el cuerpo hará las veces de "vela", pero no es la intención de esta moto circular todo el día a la velocidad máxima (en torno a los 140 km/h); lo suyo son paseos tranquilos y relajados.

Los puños confortables reciben bien a las manos. Ambas palancas son accesibles; mientras que las metálicas estriberas cuentan con un diseño realizado en CNC que le sienta de maravilla. También, poseen un pequeño estriado recubierto con goma para asegurar más de grip en el calzado. Tanto el pedal del freno trasero como la importante palanca de cambios se dejan accionar sin inconvenientes. Es para destacar el diseño del depósito del líquido de frenos de la pinza trasera, ubicado convenientemente sobre la estribera derecha. El asiento tiene un justo mullido, no sobra ni escatima. Será seguramente un detalle a tener en cuenta si la idea es concretar largos recorridos, aunque teniendo en cuenta el espíritu de la moto... ¿a quién le importa?

Al buscar el zócalo para insertar la llave de contacto nos llevamos una sorpresa: no tiene. Es más... ¡no tiene llave! El contacto se manipula desde un pequeño interruptor situado en el lado derecho del tanque de combustible. ¿Inseguro? No tanto, ya que dispone de un mecanismo de traba mediante una llave similar a las que usamos en las cadenas "pitón".

La espartana instrumentación no ofrece auto chequeo alguno. Así y todo, su diseño es muy clásico y legible, con números grandes y un velocímetro preciso, además de los testigos tradicionales que se antojan más que suficientes para el carácter de la moto. Al encender el motor, el bonito par de escapes cromados a cada lado deleita con un sonido nunca antes escuchado en un modelo de este tipo y origen. Se nota que hay un trabajo realizado en las cámaras de combustión para lograr ese típico sonido americano, grave, ronco y muy intenso. Girar el acelerador en punto muerto, llevando las rpm bastante arriba, puede generar adicción inmediata.

El tacto general de los mandos es digno de una moto japonesa. Todo es suave y preciso. Todo es liviano, semejando más a conmutadores eléctricos que mecánicos. La primera velocidad entra sin problemas ni tirones, para poder comenzar a deslizar suavemente el embrague y así disfrutar de la marcha. La estabilidad general de la moto es muy buena, pese al avance de la horquilla. Nada más insinuar el acelerador y la Daytona responde al segundo, gracias (en parte) a un desarrollo relativamente corto en las primeras marchas y a una buena puesta a punto en su doble carburador paralelo.

El pequeño bicilíndrico de 320 cc ofrece todo lo mejor de sí en la zona alta del cuentavueltas, cerca de las 8.000 rpm, donde saldrán a florecer los casi 25 CV que entrega. Lo bueno es que lo hace de forma progresiva y dulce, acompañado en todo momento por el buen hacer del chasis. Todo el conjunto trabaja bien, pero la suspensión trasera es corta y bastante dura. Es mejor llevar a esta Jawa por caminos con buen asfalto, de lo contrario, el cuerpo lo sentirá.

Las pequeñas torpezas que podría tener la moto maniobrando en parado, desaparecen de inmediato en marcha. La corta horquilla ofrece en su tren delantero más aplomo que en otras motos similares, lo que garantiza movimientos ágiles y seguros. A la Daytona le gustan las curvas de radio amplio, donde se puede aprovechar el alto grado de palanca que ofrece el manillar para inclinar hasta rozar las estriberas con el asfalto. Es ahí donde se siente más a gusto, en rutas de curvas, crucereando tranquilamente a velocidades medias y disfrutando en todo momento del intenso burbujeo que despiden los escapes. Gracias a un consumo medio en torno a los 4,5 litros cada 100 kilómetros podremos planificar paradas en forma totalmente relajada.

A la hora de frenar, la Jawa se lleva un felicitado. El doble disco delantero es contundente, tanto que puede hundir la horquilla en exceso si se abusa de él. El freno trasero acompaña perfectamente y creemos que será el más usado dadas las geometrías de la moto (sobre todo con acompañante, cuando el tren delantero se vuelve un poco más inestable).

Exclusiva
Resulta un poco difícil hacerse con una de estas motos dado que escasean en el mercado. El precio de lista de 26.000 pesos puede parecer caro a simple vista, pero está muy bien justificado por su impecable calidad de construcción, sus materiales y, por sobre todas las cosas, una estética que rompe esquemas. Jawa también ofrece la versión Bobber, mucho más extrema al ser monoplaza pero que comparte varios componentes con la protagonista de esta nota.

Esta Daytona 350 permite experimentar ese típico sabor de motos custom que tanto gustan. Un sabor genuinamente americano.

Positivo:
Estética original
Calidad de materiales
Sonido del escape
Performance de marcha
Suavidad de mandos

Negativo:
Escaso mullido en el asiento
Seguridad en sistema de contacto
Suspensión trasera corta y dura
Maniobrabilidad en parado
Peso

Datos Moto:
Fabricante: Jawa Argentina
Precio: $ 29.000
Garantía: 24 meses ó 24.000 km
Colores: Blanco con detalles en negro

MOTOR
Tipo Bicilíndrico paralelo, 4 tiempos
Distribución SOHC 4 válvulas
Alimentación Doble carburador a depresión constante
Refrigeración Líquida
Diámetro x carrera 62 x 53 mm
Cilindrada 320 cc
Potencia 23,5 CV a 8.000 rpm
Torque 2,2 kg a 6.500 rpm
Relación de compresión 10,2:1
Encendido Electrónico por CDI
Arranque Eléctrico
Lubricación Cárter húmedo
TRANSMISION
Caja 5 marchas
Embrague Multidisco en baño de aceite con mando manual
Transmisión primaria Cascada de engranajes
Transmisión final Cadena de retenes
CHASIS
Configuración Doble cuna total en tubos de acero de sección redonda
Inclinación de la dirección n.d.
Avance n.d.
SUSPENSIONES
Delantera Horquilla invertida hidráulica sin regulación
Recorrido n.d.
Trasera Monoamortiguador horizontal tipo Soft Tail
Recorrido n.d.
FRENOS
Delantero Doble disco tipo Wave con pinzas de dos pistones
Trasero Disco simple tipo Wave con pinza de un pistón
RUEDAS
Llantas De aleación liviana y multirrayos
Neumático delantero 90/90 R21
Neumático trasero 160/80 R16
DIMENSIONES
Largo / ancho / alto 2.335 / 965 / 1.100 mm
Altura asiento n.d.
Distancia entre ejes 1.660 mm
OTRAS CIFRAS
Tanque de combustible 14 litros
Peso 190 kg
Velocidad máxima + 140 km/h

 

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